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21 de julio de 2019

CRÓNICA IV MARCHA CICLOTURISTA SOTOSALBOS MEMORIAL NICO ABAD 2019

Después de un principio de año diferente, con poco tiempo para entrenar pero con fines de semana libres para correr, me presento a la Nico con unas 15 carreras pero sintiéndome realmente menos escalador que otros años. Trato de quitarme presión ya que no puedo mejorar mucho lo realizado el año anterior. Aun así los nervios y la ilusión de hacerlo bien están ahí, es una cita importante, en casa y con un sentido homenaje.

El tiempo acompaña. Una suerte. Salgo con la incertidumbre de usar las ruedas de aluminio con cámaras de latex. Las tubelees se quedan en casa a falta de una cubierta nueva que no llega a tiempo. Lo noto bajando pero menos de lo que pensaba, quizá lo peor a la hora de rodar pero reconozco que el latex se amolda muy bien al terreno y parece que llevas menos presión para bajar y más para subir...

El guión se respeta casi hasta pie de puerto, donde hay varias arrancadas, yo sigo atento a la cabeza pero no me cebo, al final se me van unos segundos y toca remar hasta cotos con otro compañero. En la bajada pienso que no enlazamos pero sí. Esta vez hay suerte y nos reagrupamos un grupo de siete, los dos que se habían escapado con los tres que no pudimos seguir y David y yo que nos separamos en la bajada también.

Así llegamos al puerto clave, como un domingo entre colegas... y antes de empezar las hostilidades se le sale la cadena a Dani Torres y David se queda con él. El resto nos quedamos mirando, yo soy el único que sigo tirando, todos dicen de parar. Yo no arranco pero tampoco me voy a parar. Lo primero porque no es mi rival y lo segundo porque, como así fue, él no va a esperar a nadie. Al poco de cogernos se van los más fuertes y el grupo de siete se vuelve a romper. Para el recuerdo queda la foto de los cinco que esperamos a Torres. Pocas veces se lidera una prueba... ^_^

Que largo se hace este puerto cuando ves irse a la gente por delante... Otro año que se va el tren en la misma estación...

Hasta Pedraza me mantengo con otro compi, sé que es momento de nadar y guardar la ropa. El bidón y los ánimos que me da Virginia en ese punto son vitales. Nuevamente en el tramo siguiente nos coge gente que viene más fuerte por detrás. Ya solo pienso en mantenerme a rueda y llegar lo más cómodo posible. No va a ser fácil. El tercer puerto de la Nico es el tío del mazo disfrazado.

Voy superando tirones y repechos, amagos de calambres y quejas de la gente. Me doy cuenta que estoy más deshidratado de lo que me parecía. El grupo navega gracias a uno o dos. Lo de siempre. Yo no voy a arrancar ni a atacar ni nada. Se lo dejo claro. Entrando al pueblo nos alcanzan Buje y otro y se anima el esprint. Yo entro solo el último. Aliviado.

Un año más disfruto del masaje, de la charleta y los colegas. No me puedo estar mucho pero se agradece el buen ambiente a pesar del calor.

Como siempre los datos de Strava y la clasificación.

Nos vemos la que viene... o no.

6 de julio de 2019

CRÓNICA IV VUELTA A LAS PIRONAS, CANTIMPALOS 2019

Otro año más, carrera de casa, calor, viento, nervios... Este año entra en la copa de Castilla y León y hay ciertos intereses. El C.C. Getafe hace un marcaje ferreo hasta a sus propios compañeros, incluso a mi y algún otro que no puntuamos al ser de Madrid... pero bueno vayamos por el principio.

Este año al ir por libre decido correr con el maillot de la Nico, me apetece.
No somos muchos pero hay bastante nivel y representación variada de los equipos más conocidos en Master.

El viento soplaba, como es habitual, y decido anticiparme y arranco de salida. Aguanto en cabeza hasta la entrada de Escobar de Polendos y en la bajada que atraviesa el pueblo suelto por sorpresa al grupo que ya trataba de controlar el Getafe. A final del repecho me empiezan a superar. Al coronar veo que he estirado bien el grupo y es ahí donde se empieza a cortar. No puedo aguantar y voy dejando paso mientras trato de recuperar el mínimo aliento. En la bajada todo se abre un poco y busco sitio, se ve venir pero en ese momento no hay piernas. Se va un grupo y otro trata de alcanzar. Tiro de cabeza fría y espero a llegar a Turégano.

Allí, con el cambio de rumbo, el aire frena al grupo perseguidor pero la cabeza marcha lejos. Al cazar ese grupo se para un poco pero pese al sentido común y el aire de cara se suceden las arrancadas. El ritmo es muy controlado y me veo a mi mismo saltando a rueda y sin rueda... Pero poco a poco nos recortan siempre. También en los repechos. Se suceden ataques y en la parte dura se selecciona el grupo.

El paso por meta sirve para volver a tener el viento de lado, aguantamos, hay cuneta, más sufrimiento. A partir de Turégano más de lo mismo. Hasta el primer repecho. Arranco al mayor ritmo que puedo. Me coge Tomás Flor del Salchi (viejo amigo de estas lides) y le trato de seguir. Hacemos un buen corte. Pasamos el segundo repecho y llegamos al tercero. No voy mal pero llevo mucho rato pidiendo agua. Al fin me lo da un paisano en la cuneta. En ese momento cambio de postura para beber y al hacerlo, supongo que, me bajan las sales minerales en sangre y me dan unos calambres tremendos.

La experiencia me dice que siga pedaleando y lo hago pero en ese momento de la subida es imposible seguir al grupo y me voy quedando. Cuando se pasa trato de acelerar el ritmo pero es imposible cazar. Rabia y pena. No me alcanza nadie hasta casi el cruce de la carretera de Cantalejo. Son varios compañeros del Getafe que ayudan al que, a la postre, se llevaría la general. También llega con calambres. Llegamos con lo justo. Esta carrera nunca defrauda aunque hace unos años llegar ahí hubiera sido un éxito, nuevamente me dejaba un sabor amargo por haber perdido rueda al final. Otro año será... o no.

Como siempre os dejo la actividad en Strava y la clasificación general.

Cartel Prueba




15 de junio de 2019

CRÓNICA V MEMORIAL ANTONIO SUAREZ, CORPA 2019

Volvemos a intentarlo en Corpa, carrera que siempre se me ha atravesado, alguna vez por no poder ir, otra vez por mejor no haber ido y esta pues... otra lección.

Sí el año pasado el frío y la lluvia marcaba la carrera este año el sol se vengaba a lo grande. Menudo tostón. En el bar se quedan sin botellas de agua y busco por las fuentes del pueblo... por suerte en la barra pido hielo y eso al menos refresca.

Correr en Madrid siempre tiene un punto distinto. La salida es exigente, conozco el terreno rompepiernas y salgo lo más preparado posible. La pelea por la posición es constante pero nos mantenemos hasta la bajada. Se baja atacando, con mucha curva, frenazos, nervios, sustos... Al final no me toca a mi pero se salen unos cuantos y se empotran contra el talud de una curva, oigo gritos de dolor y freno con demasiada tensión, queda poca bajada, veo un cruce y tocará subir... que mal momento. Voy cortado, paso algunos corredores algunos me remontan, hacemos un pequeño grupo, trato de guardar porque veo gente muy buena a mi lado que creo que tendrán que tirar del carro... o no. En la primera subida no alcanzamos, bajada, ahora sí vemos la cola del grupo. Al final me cebo. La gente no pasa. Alguno de los "buenos" arrancan, no puedo seguir. Pasamos por meta y el repecho se me hace criminal. Otra vuelta... con este calor, en Madrid... seguro que acabo fuera igualmente, me doy la vuelta y al palco... otro año será... o no.

Como siempre los datos de Strava y la clasificación oficial, de fotos nada, sé que se hacen pero no aparecen por ningún lado. Otra vez.

12 de junio de 2019

CRÓNICA XXXVIII GRAN PREMIO SANTISIMO CRISTO DEL CALOCO-MEMORIAL MANOLO GEA, EL ESPINAR 2019

Otro año que me presento en el Espinar, esta vez carrera de tarde y solo nos dejan a los Master 30 acompañar a los Elite. Somos pocos pero se nos distingue...

Se arranca de salida y se logran ir. Esto es muy largo y nadie quiere quedarse antes de los puertos. Aun así y tratando de anticiparme intento saltar en un par de ocasiones, siempre guardando una bala. Lo hago en los últimos repechos antes de Ávila y me voy dejando caer en el grupo al paso por la población, demasiada guerra. La primera subida se hace con aire a favor y con un gran agobio de calor. El alto del Boqueron, no muy duro, no muy largo pero diríamos que un puerto de tercera o cuarta, lo hacemos a 33 km por hora.

Al coronar la pelea aumenta y me voy quedando algo atrás, en la bajada nos avisan de peligro por carretera en mal estado, hay alguna moto parada señalando, nos estiramos, nos cortamos, nos quedamos... el tramo final es de pedalear y tomar las curvas con fe, o conocimiento... el caso es que aunque no me veo mal, incluso me estorban algunos, pierdo el contacto y empiezo a subir desesperado el alto de San Bartolome.

Vamos haciendo grupo, tiro en la subida y cuando giramos tiro algo la toalla. Intento de todas formas que no se rompa, queda mucho que navegar. Estamos lejos de cualquier opción pero estamos en carrera y esto no es Madrid. Podemos llegar. Algunos chavales arrancan para explotar un poco más allá. Uno en especial se me queda en el recuerdo. Se pone a tirar fuerte y le digo que afloje que nos mata. Le dejo ir. Al poco le veo en el suelo. Llevaba una bici vieja, poco o nada habitual en carrera y estaba subiendo de pie. Supongo que rompió cadena y allí se quedó. No pude evitar reír.

En el tramo antes del puerto de la Lancha se rueda un poco por libre pero en la subida me toca poner ritmo otra vez. No me encuentro mal pero sé que viene el peor tramo para mi así que a mitad dejo paso a otro y guardo un poco. Los ánimos al coronar el puerto emocionan. En la bajada me voy quedando y se rompe el grupo. Llego con ayuda de una caritativa rueda amiga. El rodeo al Espinar se hace eterno.

Acabar el décimo en Master 30 sería un buen puesto pero en realidad me importa más haber acabado, por fin, esta carrera, aun con la espinita de quedarme en la bajada, una vez más, pero contento de saber que había atacado y lo había intentado, que había dado la cara y me había divertido, orgulloso de jugar a ser ciclista aunque fuera haciendo bulto entre los que aspiran a ser ciclistas de verdad.

Como siempre mis datos de Strava y la clasificación oficial.

8 de junio de 2019

CRÓNICA LIII GP EXCMO AYTO EL ESCORIAL-CAMPEONATO DE MADRID MÁSTER 2019

Volvemos al Escorial con más ganas aun que la primera vez. Toca campeonato de Madrid, creo que el primero de carretera que hago. El recorrido es parecido al de copa de España pero incluye la subida al puerto de la Cruz Verde.

Los primeros 25 kilómetros son nervios y terreno rompepiernas bastante favorable. No recuerdo nada reseñable, voy esperando el giro a derecha y tratando de anticiparme al cambio de carretera. Me adelanto en un par de ocasiones pero cuando llega el cruce no entro del todo bien, voy por fuera y a plato grande y... la cadena se cae de plato, trato de que suba en marcha al plato pequeño pero al final paro, lo intento con las manos pero voy a mil y los nervios convierten la operación en imposible... se bajan de un coche me ayudan, me monto mientras me pasan los ya descolgados anteriormente, los coches...

Termino el repecho y la carretera estrecha y bacheada desciende rápida. Demasiado. En el siguiente cambio de rasante se estrecha el paso y hay una caída. Se paran algunos coches y pierdo la inercia en esquivar como puedo. Sigo remando y adelantando a corredores sueltos. La carretera mejora. Se me acopla gente a rueda yo sigo con todo. Suelto a gente pero no recorto. Imposible.

En el cruce de la estación de Zarzalejo veo claramente la distancia y tiro la toalla, pienso en acortar. Me cogen algunos conocidos y me animan a seguir. Subimos el puerto. Me quedo solo. Cojo a algún corredor pero solo alcanzo a ver la cola del grupo llegando arriba, ellos ya bajan. Yo me rindo y bajo directo al Escorial aunque veo a gente que venía detrás mio que siguen adelante.

El cabreo me puede. Un fallo así echa a perder tanto esfuerzo que es peor que quedarte sin fuerzas. Pero bueno. No se da bien el Escorial. Otro año será... o no.

Como siempre dejo los datos de Strava y la clasificación general.

4 de junio de 2019

CRÓNICA V GRAN PREMIO CICLISTA TORREJÓN DE ARDOZ, 2019

Seguimos aprovechando ocasiones, esta vez una comunión me acerca a esta prueba a la que, a decir verdad, de otra forma nunca me habría planteado asistir.

Una clásica circuitada, como la de Rivas pero sin subida. Solo un ligero ascenso y un tramo de adoquín moderno. Las dificultades del día son las rotondas y por supuesto la velocidad.

Por suerte salimos pronto y dada la brevedad de la carrera, el calor no es importante. Llego a la parrilla más justo que nunca, el último y apurado por que no arrancaran sin mi. Al final pude tomar aire, un minuto o dos, que aproveché para saludar.

Salida en rotonda descendente y todos en fila. Casi no veo la cabeza ni en la distancia. Rotonda y para arriba. No hay respiro. Tampoco hay muchos huecos para adelantar. Trato de colocarme lo más arriba posible para evitar los látigos pero así estamos todos y no hay parón. La idea de arrancar por un lateral se repite en mi cabeza pero mis piernas me miran con cara de estar loco. No hay sitio ni forma. Sí que hay pequeños cortes en la bajada pero o bien los cierro adelantando o bien se cierran al frenar en la siguiente rotonda.

Las vueltas pasan rapidísimas. Voy remontando posiciones poco a poco por vuelta o cada vez queda menos gente... una de dos. Me voy animando y trato de arrancar en la subida. Nada. Se acaba antes de poder asomar el morro y sin darme cuenta solo quedan dos vueltas. El ritmo se incrementa más aún si cabe. Sé que ya es tarde. Trato de oler una posible caída y acabo a cola. Entro el último sin más. No ha llegado a la hora. Como se suele decir: Buen entrenamiento. 44 km/h de media.

No tengo fotos, pero sí crónica del Salchi, clasificación y datos de Strava.

CRÓNICA XXV MEMORIAL DAVID MONTENEGRO, EL ESCORIAL 2019

Ha pasado ya más de una semana y aun me dura el sabor agridulce de esta prueba. Mi primera de Copa de España y después de varios años intentando asistir, por fin la primera vez que corro en el Escorial. Tenía muchas ganas y quizá por eso no me quedara satisfecho al acabar descolgado.

Una tarde soleada, calurosa y con algo de viento. Muchos equipos agrupados en la salida. Más de 150 corredores. Mucho nivel. El recuerdo de todos al corredor homenajeado en esta prueba. Emotivo. Salida y acción.

La primera parte de la prueba es más bien favorable, rapidísima. El gran grupo se estira desde el principio. Se suceden algunos cruces, algún repecho y los típicos sustos. Estoy al frente en varias ocasiones que creo importantes. Aguanto la bajada de Valdemorillo pese a esquivar a un corredor pinchado y perder rueda. Me adelanto bastante bien para tomar la carretera de Quijorna. No empiezo a subir muy delante pero no veo peligro de cortarse hasta pasado Navalagamella. El viento más favorable hace que se estire el grupo y se produzcan cortes. Cierro un par de ellos con cierta facilidad pero sin descanso. Se hace largo. Se nota el calor. Mucha sed. No bajan las pulsaciones.

Entro muy mal en la carretera estrecha y bacheada de las antenas pero seguimos sin mayor problema. Al fin giramos y pasamos a mejor carretera para finalizar la subida de la Almenara. Remonto lo que puedo para bajar más tranquilo. Llego justo al llano antes de Robledo. El ritmo se para por el viento. Trato de seguir delante pero entre el túnel y las calles del pueblo me voy descolgando. Me encuentro con el comienzo de la subida de golpe. Además hay un autobús de línea parado justo en la curva y freno de más.

No soy consciente pero la subida hace mucho daño, voy remontando sin querer abusar. La subida empieza muy dura. Cierro algún hueco. Veo que suaviza y no puede quedar mucho. Aprieto a fondo y me doy cuenta que se ha roto el grupo. La gente ánima mucho. Empieza la bajada. Veo el corte claramente. Lo persigo con todo. No recorto. Pido ayuda. Voy solo. Rabia. Era la última subida...

Poco a poco nos vamos juntando. Gente más fuerte que yo en el llano, gente que te ve como un rival y que pide lo que no ofrece. Yo no puedo dar más. Trato de mantenerme. Me descuelgo. Me cogen por detrás. Me engancho. Reagrupamos y mantengo el ritmo tirando para que no se pare. Vuelta a empezar. Tiran y sufro de más. Se quejan de los que no tiran. Pasan los kilómetros. Agónicos. No se acaba. Me da igual llegar fuera de carrera, haber perdido el tren del grupo principal me tiene tocado. Por fin giramos para entrar al Escorial por el bosque de la Herrería y noto el vacío. Voy seco y vacío. Más deshidratado de lo que pensaba (de eso me doy cuenta al llegar a casa). Al menos he terminado.

Lo mejor, sin duda, fue encontrar en meta a mi amigo Jesús que solo había venido a ver la carrera esta vez, por desgracia. Gracias también a Miguelín por su apoyo y ánimos en los últimos kilómetros pese a ir con calambres.

Al final, en datos, tampoco estuvo tan mal, llegó una pequeña escapada, el grupo a más de 2 minutos y yo casi a 6, perder solo esos 4 en los últimos 20 kilómetros fue un gran pago en esfuerzo por no entrar bien colocado... me lo merezco.

No hay muchas fotos, pero puedo dejar crónica oficial, clasificaciones y, como siempre, mis datos de Strava.

23 de mayo de 2019

CRÓNICA XXXIX TROFEO PEÑA CICLISTA PALOMA

Por una cosa u otra nunca había participado en esta clásica de Fuenlabrada así que este año no pierdo la oportunidad y nos presentamos con ganas de empezar y volver a correr por esas carreteras que conocí tan bien años atrás (pero ahora bastante olvidadas).

Mucho ambiente, viento, sol y algo retraso en la salida. Por suerte los primeros kilómetros son neutralizados, perfecto para ir calentando y seguir con la charleta.

Como al igual que todo el recorrido, salvo baches, rodamos por carreteras amplias que facilitan los movimientos, solo las rotondas y los cambios de dirección complican la marcha. Casi no puedo levantar la vista para reconocer por donde vamos, se pasa volando la primera parte. Aire más bien a favor y tendencia descendente. Ataques y agrupamientos. Mucha tensión. La meta volante de San Martín de la Vega hace que se rompa la cola del grupo, yo incluido, para variar. Nos acercamos sin bajar el ritmo a la primera subida. Parece que no empezamos muy fuerte pero veo bastante gente que se transforma en seto. Un par de cierres de huecos y adelantamos algo en el descansillo para afrontar la parte dura y el coletazo final con algo de margen. En la bajada se reagrupa (los que pueden), se come rápido y otra vez a sufrir en Chinchón.

El primer esfuerzo se paga y en el descansillo se estira muchísimo el grupo. No pierdo rueda pero al final en la gasolinera otros sí. Nos sacan unos metros pero al empezar a bajar aumenta la distancia. Me veo rodeado de gente fuerte y me tranquilizo, estos van a tirar para entrar en un periquete. Me equivoco. La distancia empieza a preocuparme y paso al relevo. Mantenemos, recortamos y poco antes de acabar el descenso volvemos a la disciplina del pelotón. Pero la tregua dura poco, nueva meta volante, paso por Titulcia pueblo y látigo. Veo que nos hemos quedado un pelotón muy "familiar". Parece que ahora el aire da más en contra. Casi no da tiempo a comer y empezamos a subir Ciempozuelos. Nuevamente me parece que no subimos deprisa pero vamos algo encunetados y se hace muy larga la subida. Además ahora casi todo va a picar algo para arriba y trato de guardar.

Solo algunos ataques y bandazos perturban el grupo, el paso por las rotondas ya no crea prácticamente tirón y me concentro en comer y beber. A ver si en los últimos kilómetros puedo asomar el morro por delante... (pienso) pero no calculé bien. Parecía buen momento, salida de rotonda, pequeña subida y giro arriba. Claro, eso pensamos todos. La disputa de la rotonda y las prisas por salir lanzados provocan una montonera en la parte trasera. Freno a fondo. Evito gente. Pie a tierra. Arranco y puf... se fue el tren. Quedaban 2 o 3 kilómetros y un mundo para coger al grupo. Llego con casi un minuto perdido pero sano y salvo. Que bastante es.

Como siempre mis datos de Strava y la clasificación oficial. Dejo también el enlace a la crónica oficiosa donde al final hay un vídeo del ganador en el que hago de extra jejeje

8 de mayo de 2019

CRÓNICA III TROFEO MASTER PISORAKA, HERRERA DE PISUERGA 2019

Esta fue una de las carreras que descubríamos el año pasado y que nos dejaba con muy buen gusto, así que pese al madrugón, el frío y el viento, merecía la pena estar allí.

Con 6 grados y de corto veraniego arrancaba la carrera... y que mejor forma de calentar que meterse delante... Así que me paseo por la cabeza y veo movimientos. Tiro del grupo. Tímida arrancada. Se va un pequeño grupo. Lo pienso. Dudo. Me despido de la carrera. Así de simple. Pensé que era muy pronto y que no merecía la pena. Me limité a entrar en cabeza en el curvéo de Olmos de Ojeda y a subir sin cortarme el primer PM. Lo malo es que al girar de vuelta no fue un camino tan placentero como el año pasado. El aire de frente y costado hacía que el anárquico  pelotón fuera a tirones y paradas mientras los menos rodadores sufríamos los abanicos y tragábamos cuneta sin parar.

Lo malo de esto es que después del tirón se paraba, demasiado. Así que empecé a ver que la escapada quizá si era buena. Aun así, de haber entrado seguramente no hubiera aguantado tantos kilómetros. De hecho se me hizo bastante larga.

Después de volver a pasar por Herrera la cosa seguía igual. Sabía que había unos repechos antes del cruce a derecha que daba paso a la carretera estrecha y al comienzo de la segunda subida, la más dura. Así que me puse otra vez en cabeza, pero me precipité. El giro no llegaba y al final solo entrabamos tres corredores al relevo. Que desgaste... Al final vi el giro y arranqué, por arrancar y sacar unos metros entrando primero a ese punto pero cediendo enseguida las posiciones de cabeza. No era lo que había planeado pero salvamos un tramo difícil nuevamente con la jugada.

Al igual que el año anterior, la carretera estrecha me relegaba al final del grupo y a sus continuos para y arranca. Cuando la subida se ponía seria cerramos algún hueco y coronamos en un pelotón bastante estirado y menguado.

En la bajada veíamos irse al suelo a un compañero (preguntamos en meta y estaba bien, ánimo Carlos) y tuvimos que frenar fuerte sin saber bien por donde esquivarle, al final pudimos librar por fuera y poco a poco fuimos formando subgrupos para acabar nuevamente de engrosar el pelotón. Este sin duda fue uno de los tramos más complicados y emocionantes, nuevamente, de la prueba, bajada rápida con curvas y carretera ondulada y estrecha. Sin embargo y pese a poner un fuerte ritmo con el viento ya más a favor hasta meta, la escapada consiguió llegar con un minuto de ventaja.

Nuevamente me dejé llevar en el sprint de meta para entrar el último (por fin el farolillo es mio) y disfrutar de un par de charlas con los compañeros (un saludo al chico de Burgos ^_^)

Y como siempre mis datos de Strava y la clasificación general.

Por último agradecer nuevamente las fotos a Monika Santander Fotos además de los vídeos que podéis ver en su Facebook.

19 de abril de 2019

CRÓNICA IX MEMORIAL CARLOS CUBILLO RIVAS VACIAMADRID 2019

A 27 de abril del año pasado empezábamos la temporada con esta prueba y superábamos todas nuestras expectativas acabando en el grupo principal sin mucha pena ni gloria. Este año era la cuarta carrera Master más 2 pruebas de Mtb y sin embargo...

Con buena temperatura, sin aire importante y con tiempo de sobra para calentar nos presentamos en el sur de Madrid para otro calentón. Quizá demasiado confiado en la salida, sabiendo que las primeras vueltas el látigo de las rotondas será clave... pero no aprendo.

No sé cuantas vueltas llego a dar en el grupo principal. Trato de cerrar todos los huecos y remontar luego pero en la bajada vuelvo a perder lo ganado y al final no puedo cerrar el último (vamos, lo de siempre). Lo intento. Niego con la cabeza. Me quedo solo. Me alcanza un corredor que tira fuerte, le sigo y a sufrir. Sé que no vamos a ninguna parte, esto se ha acabado pero... Nos juntamos tres y pasamos relevo. Se va quedando más gente por delante y vemos también que hay gente por detrás. El circuito permite ver las distancias y los grupos. El pelotón sigue enfilado pero no perdemos demasiado. En la subida recortamos algo y acabo enlazando con otro pequeño grupo. Me ha costado un mundo y temo pagarlo pero resisto a rueda sin guardar nada.

Poco a poco voy recuperando el aliento pero me cuesta mucho aguantar. Vamos en fila de uno y no consigo pasar relevo. Solo al final puedo ayudar un poco aunque ello me cueste hacer el último del grupo en meta. Agonía multiplicada por 15 vueltas con el único objetivo posible ya... el de acabar, simplemente. Me quedo con el buen ambiente, las charlas, reencuentros y con el entreno que me llevo.

Como siempre dejo mis datos de Strava, la clasificación de la prueba y la de puntos de la Copa de Madrid.


10 de abril de 2019

CRÓNICA II GRAN PREMIO NAVALAFUENTE 2019

A pesar del frío y la amenaza de lluvia o nieve nos presentamos en Navalafuente, en la Sierra Norte... lo más parecido a correr en casa y encima con la ropa del Team Braojos. Como para faltar.

A lo largo de la prueba se impuso el sol pero de salida el cielo estaba gris y esta vez fui muy conservador con la ropa, supongo que el constipado tampoco ayudaba y salí de largo y con chaleco. Lo que nunca. A pesar de llegar pronto me lío a hablar con la gente y apenas caliento. Se nota que es la primera de la Challenge de Madrid, también hay mucho ambiente con la carrera Junior y además me encuentro con un viejo amigo del Mtb (agradable sorpresa), vamos que me pierdo y arranco más frío como el tiempo.

Nos avisan del mal estado de la carretera y que en la primera manga habían tenido caídas por ese motivo y la verdad es que la parte de la antigua Nacional I es una gymkana entre boquetes, badenes, grietas y rotondas. Sé que ahí tengo que estar delante pero me confío en la última parte y entro mal a las rotondas. El látigo es muy largo, se junta con el giro a derechas y el llano. Vamos en fila y la gente se abre, se corta... puf, que mal lo veo. Toca sufrir. Se meten dos coches de jueces. Demasiada prisa por sacarnos fuera. Esta vez no. Nada más contactar me quito el chaleco y me tomo un gel a ver si recupero algo. No me da tiempo y empieza la subida.

Sé que tiene descansos. Hay que regular. Nada, da igual. Seguimos a tope y cerrando huecos. Pasamos por meta estirados pero me voy encontrando mejor. El repecho de Cabanillas duele pero seguimos delante. Comienza la gymkana y esta vez aprieto los dientes y arranco por fuera. Me pongo en cabeza y a pasar los rotondas de lujo. En el llano nos van cogiendo y me voy dejando caer. Que diferencia.

Segunda subida. La verdad, no me acuerdo. Aguanto a rueda sufriendo para no perder comba. Se repite la jugada. Repecho de Cabanillas. Dolor. Se abre la carretera. Gymkana y a tirar delante. Vuelvo a bajar entre los 3 primeros. Hay algunos escarceos al llegar al llano cojo alguna rueda rápida pero el pelotón absorbe fácil. Comer y beber.

Tercera Subida. Mucho dolor. Hay un corte grande. Sigo la rueda de un compañero de Ciclos Corredor y le termino pasando para cerrar el hueco. Puff. Cerramos antes de meta y hasta nos felicitamos por la ayuda mutua (gracias nuevamente socio). Aunque por detrás también acaban cogiendo algunos más tarde. Última vuelta. Maldito repecho de Cabanillas. Último gel. Última arrancada para entrar delante en las rotondas, esta vez hay más pelea. Nos marchamos varios pero al salir de la última rotonda pierdo unos metros, empujoncito del maestro Pispajo y solucionado. La gente salta, trato de estar ahí pero no se corta. Tanto el AC como el Salchi controlan y se ponen a tirar.

Me mantengo en cabeza. Sé que no tengo opciones en la última subida pero al menos voy a intentar llegar con algo de tiempo y quizá alguien me acompañe y podamos tirar juntos hasta que nos pasen por encima... Así que salto por la izquierda, me voy solo unos metros... puffffff, que va. De risa para los del Salchi que no tienen piedad de un globerete... La última subida. Me miro en los bolsillos y no hay ni un céntimo... Ya no hay fuerzas para cerrar los huecos a tiempo. Se hacen muchos cortes y voy remando hasta meta, aquí si hay puntos así que empujo hasta el final. 

Cool down y algo de charla antes de irme. Me voy con la sensación de que hoy sí que he tenido que exprimirme al máximo para acabar pero pese a todo contento con haber salvado la primera vuelta y aprendido mucho. Como siempre os dejo la clasificación, la crónica oficial y mis datos de Strava.

1 de abril de 2019

CRÓNICA XII OPEN POPULAR DE CICLISMO EN RUTA ZARATÁN MONTES TOROZOS 2019

A ver quién encuentra a Wally...
A por la segunda del curso. Estamos cerca, un circuito conocido del 2016 y con un tiempo estupendo para ser finales de marzo. Algo más de viento del que me gusta pero que no fue decisivo y quizá si favorecedor para mantener el grupo unido.

Pese a no estar lejos llegamos más bien tarde y no pienso mucho en la ropa, de corto y ya. Uhm, quizá unos manguitos al menos... Demasiado tarde. Menos mal que la salida es hacia arriba y neutralizada. Hace fresco pero con el paso de los kilómetros y la subida del pulso no echo en falta más ropa. La primera parte de bajada nos escondemos al final del grupo, se va como en brazos, pero antes de que empiece el jaleo de la meta volante y la primera subida, decido tirar al frente aprovechando que la carretera es amplia y aparecen oportunidades. Pensando que estaba más cerca de la meta volante salto por la derecha, cojo unos metros pero sin darlo todo. Hay un grupo por delante, la idea es llegar pero solo lo dudo. Se me unen dos más. Sufro para coger rueda. Hacemos camino. Insuficiente. Ni alcanzamos ni hay parón detrás. Me suelto y salgo en el vídeo de Jandro. Gracias.


Hay que intentarlo aunque se paguen las consecuencias... Gel en la boca y a rueda. La primera subida me pilla de los últimos, recuerdo el paso del pueblo al entrar y haber pasado por eso mismo hace unos años. Por suerte cierro los huecos y aguanto en el grupo principal. Por desgracia por delante se marchan los buenos. Se repiten las subidas y los paramos con algún descenso y curveo. En una de las subidas me veo mejor y lucho con otros 3 por hacer corte y marchar a por los fugados. Puf, que va. A rueda otra vez.

La cosa se "relaja" pasamos varias subidas más sin problemas y pese a los látigos del páramo o de los pasos de pueblos no hay muchos problemas en el pelotón. Quizá ese fuera el principal problema. Solo nos queda una subida y tenemos por delante una inmensa recta de las que no se ven acabar. El pelotón se abre a todo lo ancho. Ruedo en cola comentando, precisamente, que se va demasiado tranquilo. Da de cara. Suena como un petardo seco en el centro del grupo y no da tiempo a pensar. La gente va cayendo delante nuestra y como naipes hacia los lados. Por suerte libro por la derecha y ni doy ni recibo. Otra librada a la cuenta.

Hay mucho descontrol. Trato de no mirar atrás y coger a los pocos que se han librado por delante. Todo el mundo se gira. Nadie tira. Nadie trata de saltar. Se comenta, se lamenta y se intenta no volver a tropezar pero hay nervios y algún susto. Se baja mucho el ritmo y decido pasar a tirar. Parece más seguro y así entrenamos otro rato más. Aun así me llevo un golpe en el manillar cuando estoy dando mi relevo... Suficiente. Llegamos a Zaratán y sin esprintar pasamos el arco.

Recogemos licencia, saludamos a alguno que nos quedaba por ver y comemos una estupenda hamburguesa. Que mal nos están acostumbrando en estas tierras... Buena organización con muchas motos de enlace, ambiente y todo bien montado en meta. Además con mucha paciencia para adelantar a los corredores, muchos no deben saber que tenemos que dejar pasar, que no lo hacen por fastidiar si no por nosotros, tanto para ponerse en los cruces como para que los jueces estén en las metas volantes o los pasos de montaña por ejemplo.

Nos volvemos contentos y con ganas de más aunque algo asustados por la montonera la verdad. Desde aquí mucho ánimo a todos los implicados y si queréis conocer que pasó por delante y los ganadores os dejo la crónica de Ciclismo Master. Por último y como siempre os dejo la clasificación y mis datos de Strava.

Ah, que casi siempre se me olvida, gracias por la fotos!!! En este caso a Santi Miñarro y a Ciclismo Gonzalez.

28 de marzo de 2019

CRÓNICA XXXVI TROFEO DE CICLISMO MASTER VILLA DE FROMISTA 2019

En marzo, de corto y sin casi viento empezamos la temporada... ¿Quién nos lo iba a decir?

Pues sí, empezamos con la clásica de Fromista, a la que nunca había podido ir antes pero que si puedo repetiré, sobre todo por la buena organización y el entusiasmo puesto el Club Triatlón Frómista. Con bolsa del corredor, comida para picar en la entrega de premios y sorteo de productos de la tierra, algo que no se acostumbra en las carreras y que se debería copiar sin duda.

Paliamos los nervios haciéndonos un selfie con el que a la postre será el vencedor del día. Salgo con nervios y dudas. Primera carrera, no conozco el recorrido y encima bastante llana... A por ello.

Salimos tanteando y a cola. Gran pelotón. Compactos. Sustos. Giros de 90 grados. La carretera se estrecha. Se estira. Se sufre. Se reagrupa. Volvemos a empezar. Un par de veces consigo pasar por delante a que me de el aire y evitar el látigo. Poco más.

Las subidas, primero el repecho de Támara y luego el mítico Magú, no son muy duras pero llego agobiado, sobre todo en la segunda vuelta. Cuando coronamos, el páramo nos saluda, amble, sin mucho viento. Se abren pequeños huecos, se cierran y como siempre trato de adelantar posiciones antes de la bajada, que casi es peor.

Antes del primer paso por meta (se dan dos vueltas al mismo recorrido) rodamos por una larga recta con carretera amplia. Me asomo por la cabeza y veo una fuga con algún compañero. Mejor, así ni lo intento jejeje. La fuga es neutralizada y me entero que un compañero se ha llevado el primer paso de montaña, primera alegría.

Pasa la primera hora y se empieza a notar, al contrario que los geles que ya casi no... Otra curva de 90, veo a un despistado, derrapa, hace el afilador y al suelo. Por desgracia el compañero que se había llevado la montaña no lo ve. Sale, como se suele decir, de orejas. Otro compi de Segovia encima suyo. Regateo por la izquierda y sigo. Que golpe. Que rabia.

La última subida se hace realmente dura, cuesta más entrar y casi no hay descanso en la bajada pero ya está. Ahora podemos coger aire y gastarlo todo en la última recta o mejor, podemos ver desde la cola del grupo como gana un compañero en solitario y disfrutar. Enorme.

Para empezar no ha estado mal. Hemos acabado, librado y hemos celebrado la victoria... ^_^

Como siempre aquí dejo la clasificación y los datos de Strava.




8 de marzo de 2019

CRÓNICA PURO SINGLE TRACK CIRCUITO 101 GHOST IRON BIKE SERIES BY ROTOR NAVALMANZANO 2019

Retomando el Mountain Bike, me apetecía mucho participar en esta prueba, por cercanía, novedad y por la gran apuesta de una marcha técnicamente exigente, algo nada habitual en la zona.

Pese al buen tiempo de esa semana el sábado amanecía bastante gris pero aun con una temperatura aceptable para la fecha. Muchos bikers, mucho nivel y buen ambiente. Me preparo, voy saludando gente conocida y sin darme cuenta me cuelo en la salida. Mi intención es sacar un buen entreno y pasarlo bien en los senderos pero ya que estamos delante habrá que apretar... Así lo hago y la cosa pinta bien hasta que hay un enganchón y casi le atropello... Pie a tierra, sorteamos y arrancamos otra vez... Tremendo el calentón pero ya se me ha colado mucha gente. Primer tapón en un sendero con un árbol caído. Nos bajamos, andamos y vemos como la gente que lo ve venir nos adelanta por otro lado... Puf, como son estas cosas de las marchas.

Así llegamos al paso del río (y yo pensando que era verdad lo del puente). Lo intento tomar por el centro que dicen que está mejor pero la fuerza del agua me va desplazando, se oyen voces, gente nadando y salimos con los pies completamente empapados y helados. Bueno, ya pasó. Entramos en una zona rápida y nos acercamos a los senderos. Primera bajada. Otro tapón. Adelanto montado a gente que baja andando pero en la subida me obligan a pisar suelo. Se repite un par de veces pero a partir de ahí la cosa ya va fluida.

Las bajadas las disfruto, el terreno está perfecto y a veces sale el sol. Que bonito es el Mtb. En los repechos posteriores subo fuerte pero veo que no hay el gas que me gustaría. Hay que guardar algo para el final, que no lo conozco y la posición ya da igual, así que a disfrutar. En el tramo intermedio sé que hay un buen llaneo y hago grupo tirando. En una de las subidas largas nos tropezamos con los de la corta y el grupo y el ritmo se pierden. Entre medias casi nos saltamos varios cruces. A veces vemos que se incorporan por otros caminos algunos corredores. Cosas de las marchas que no cambian.

Vamos ya por pista entre pinar y hablamos de lo que queda. Resulta que han informado en la salida que han tenido que recortar el recorrido por los problemas en la zona de Navas. Vaya. Que pena. Y encima otra vez hay que cruzar el río... Que mala leche. El final se convierte en un pique carretero. Del pequeño grupo que llevábamos nos quedamos solo tres. Nos divertimos dando algunos palos hasta la meta. Objetivo cumplido. Buena mañana de bici.

Intento dar un manguerazo hablando con un compi pero me desespero y me voy a cambiar. Cuando vuelvo veo a un compañero de curro que se había retirado por caída. Joder, que lástima. Como unos garbanzos mientras comentamos la jugada y vemos la clasificación. Me cruzo con el ganador. Enhorabuena. Y para casita con una sonrisa recordando los tramos más chulos.

Como siempre aquí dejo los datos de Strava, la clasificación y por último agradecer los ánimos que me dieron en varias zonas un par de amigos ;)

28 de enero de 2019

CRÓNICA V TROFEO VILLA DE EL TIEMBLO, OPEN CASTILLA Y LEÓN XCO

Después de 3 años sin correr en un Open de XCO (el último acabó con caída), quien sabe porque pero me presento a esta prueba deseando coger ritmo, estrenar equipo y hacer un buen entreno.

La climatología adversa no ayudaba con los nervios previos, aunque la temperatura subía también aumentaba el viento, lo cual, para un tirillas como yo es un problema... Aun así me doy un par de vueltas para reconocer el circuito (quizá demasiadas). No tiene bajadas chungas pero sí subidas cortas de echar riñones al fuego y con pasos (para mi) algo técnicos que me hacían poner el pie más de la cuenta. La verdad es que el circuito era rápido y divertido.

La formación de la parrilla no me deja en muy buen lugar...vamos que empezamos el último y, aunque es subida, no hay manera de recuperar más que cuatro o cinco puestos antes del primer tapón. Llego sin aire y con los brazos flojeando pero poco a poco la cosa se calma. La primera vuelta es entretenida, adelanto alguna plaza subiendo, luego la pierdo bajando pero curiosamente también al revés... que cosas.

Me concentro en no cometer errores y no perder la estela de los que me preceden... pero lo hago. Solo me encuentro a algún Elite doblado hasta que son los de cabeza los que me doblan a mi. Madre mía que aviones. Me voy fijando que no sea ningún Master hasta que paso por meta. Ya solo queda dar la última vuelta.

No voy a entrar en detalles como el gel que se me cayó al suelo, mis errores de trazada, el viento endiablado que me desviaba la rueda delantera en cuanto se despegaba del suelo o lo mal que se me dio pasar los troncos... Hoy no toca hablar de la agonía de ir una hora y media a casi 180 pulsaciones por minuto, ni sobre lo duro que es sufrir así sabiendo que posiblemente fuera el último... Según se mire hacer el 30 no está mal... lograr ser el último que no doblaran... aunque ni siquiera me dejaron ser el último...

Estas cosas dan que pensar. Pero a pesar de todo lo disfruté. El ambiente, viejos amigos, un circuitazo, los ánimos de la gente hasta el final, la lucha... que narices que lo di todo y acabé de una pieza disfrutando de cada tramo ¿Qué más puede pedir un globerete como yo?

Así que aunque acabé recordando porque no había vuelto a correr XCO en estos años... quien sabe, tal vez caiga en la tentación otra vez... Como siempre aquí dejo los datos de Strava, la clasificación y un enlace de prensa.

23 de diciembre de 2018

CRÓNICA CARRERA DEL PAVO XIV MEMORIAL ALFONSO MARTÍN, SEGOVIA

Para terminar el año nada mejor que un calentón bajo el granizo... ^_^

El año pasado correr los pavos me pasó factura a base de resfriados, así que este año me reservo y dejo pasar las carreras, no sin algo de pena. Aun así, me levanto deseando que esté diluviando y no tenga que ir...

Pero no, día gris pero seco. De salida. Hablando con los compañeros me entero que se sube el rampón del colegio... uhm, vaya. La verdad es que este año creo que lo han clavado, la neutralizada, el rampón y meta. Me parece el mejor circuito.

Salimos temiendo la lluvia y solo nos dejó tranquilos la neutralizada. Al poco de arrancar y sobre todo en la primera vuelta por Tejadilla nos cae "la de dios". Creo que no soy el único que se pregunta que demonios hace aquí pero aun así nadie frena. Como no he corrido desde hace unos meses me lo tomo con calma... vamos, que voy a rueda como puedo. Hay algunos ataques pero el aire de cara antes de girar el Pichiclin hace que no se rompa demasiado. Sé que voy muy a cola en la subida de los Hoyos pero no me importa, voy a ritmo, adelanto gente y espero a ver si hay suerte al final del repecho duro. Parece que sí. Con algunos corredores (algunos, incluso, ilustres ganadores de Tour) terminamos de enlazar con el grupo de cabeza. Hay una buena selección.

Me siento contento de haber podido maximizar mis escasas fuerzas y, sabiendo que en la última subida poco puedo hacer, trato de tirar a tope antes de su comienzo entrando en cabeza del grupo, por desgracia había alguien por delante (ni me enteré). Sufro lo que puedo dejando ir las mejores ruedas y llego con varios compañeros sin ganas de sprint. Me sobra. Me voy rápido a casa para no enfriarme pero contento, la verdad. Una lástima que Victor Castro no pudiera repetir victoria pero se hizo lo que se pudo.

De esta forma me despido, sin pena ni gloria (aunque sí algo disgustado) del equipo Esteve. Como siempre los datos de Strava y la clasificación.

26 de septiembre de 2018

CRÓNICA XVIII TROFEO VILLA DE CIEMPOZUELOS 2018

Como tampoco encuentro fotos... pues breve crónica. Ciempozuelos otra vez... Para terminar las carreras Master, un clásico.

Este año no coincidía con el Campeonato de España y la carrera fue muy distinta a la edición anterior. Esta vez sí hubo escapada y pese que el ritmo global fue algo menor, las subidas se hicieron más intensas.

Fue una prueba muy nerviosa y con muchos bandazos, frenazos y sustos. Aun con la escapada a la vista, después del primer premio de montaña, me asomo a la cabeza y trato de pillar algún salto, pero hay más conversación que acción y el giro de Chinchón me hace perder posiciones. Se va "cómodo" en el grupo. Antes del paso por meta vuelvo a intentar progresar pero sufro más de la cuenta. Más miedo de lo habitual en las rotondas. Nuevo premio de montaña y otra vez remonto para pillar bien la bajada. Empiezo bien. Acabo mal. Pero esta vez no hay agobio. El acercamiento al chorizo se hace con algunos tirones, a veces paso otras me cierran. Empiezo mal. Full gas. Cierro huecos. Entro al pelotón. Pasamos el calentón gordo. Esto ya está.

La bajada de Chinchón se hace muy rápida y se estira el grupo al máximo, por suerte entramos bien. Se vuelve rápido. Demasiado para intentar saltar. Los nervios provocan una caída en las últimas rotondas. Paso bastante miedo y aunque intento ver el hueco para arrancar no hay manera. En el paso del túnel "de la suerte" a alguien le toco romper tija y como siempre tratamos de darlo todo para hacer el puestecito de turno y despedirnos de los compis de carreras comentando la jugada.

Como ya es habitual me como una hamburguesa mientras se entregan los premios y miro los datos de Strava. Aquí os dejo los de este año y los del pasado, buena comparación de una carrera con gallos y otra sin, en mi caso menor pulso medio y peor media que el año pasado. Como siempre la clasificación oficial de la carrera y de la Copa de Madrid.

¿Nos vemos en los pavos?

^_^

CRÓNICA CAMPEONATO DE ESPAÑA MASTER SORIA 2018

A falta de fotos bueno es un vídeo...




Este año tocaba campeonato, a pesar de coincidir con otras dos pruebas (tres en realidad) que me hubiera gustado ir. Pero había que quedarse con una y aposté por conocer el ambiente de unos campeonatos nacionales. No me voy a extender mucho, ya que no tengo ni fotos para endulzar tanta letra.

Fue posiblemente la prueba en la que más y más tiempo he conseguido soportar ir al límite. De salida no tengo buenas sensaciones pero al final de la primera subida no voy mal. Por desgracia en la bajada me quedó de los últimos, tengo miedo de adelantar a gente que baja (incluso) peor que yo. Me cabreo. La segunda subida era la más dura y larga. Nada más empezar se rompe todo, bueno, en la bajada diría yo que ya estaba roto. Trato de remontar, adelanto y adelanto. Se terminan las curvas y puedo ver que hay un grupo delante, voy al máximo desde hace un buen rato, no me dejo nada. No llego, pido ayuda. No llega. Nos quedamos 3 tíos a unos metros eternos... Nada. Vamos a intentar remar por si paran. Esa frase me suena. Seguimos como el burro a la zanahoria. Están cerca.

Coronamos. Empieza a llover. Granizar. Que oscuro está todo. Pienso en que llegue gente por detrás y hagamos grupo. Nada. Lo pienso hasta Soria y nada. Seguimos sin rastro de grupo por detrás. Pero tampoco somos los últimos porque llevamos dos motos y no vienen los jueces. Empieza la tercera subida, nos secamos algo. Atrapamos gente, alguno se une, la mayoría se queda. No puedo pasar relevo. Sigo al límite. Trato de comer y beber a ver si recupero, pero nada. Los ánimos de la gente al paso de pueblos y sobre todo de Soria para los últimos kilómetros hacen que saque fuerzas de algún lugar desconocido. El aire en contra me ayuda a seguir a estos cuatro jinetes del apocalipsis... Me suelto en la subida a meta, recibo los últimos ánimos con los ojos llorosos, no me puedo creer que siga la gente, la meta. Que bonita meta.

Termino con la desagradable sensación de haber cometido otra vez el mismo error por no haber sabido colocarme y empezar mejor la subida. Seguramente si hubiera podido entrar en el grupo, hubiera, con menos esfuerzo, conseguido un mejor resultado. Pero las carreras son así y yo sigo siendo un GloberoMasterPro... A pesar de todo, fue una gran experiencia, difícil de olvidar...

Como siempre dejo la clasificación oficial y mis datos de Strava.

Más de una vez he dicho que no volvería... pero quien sabe, lo vemos el año que viene...

^_^


13 de agosto de 2018

CRÓNICA LIV PREMIO DE CICLISMO "CIRCUITO DE HERVAS" 2018

Lo bueno de hacer este blog es tener algo más que recuerdos... De la carrera de Hervás del año pasado tengo eso, fotos (como la del cartel de 2018 que tomó Virginia...) y datos. Al repetir este año y ser un circuito la comparación de los datos generales y por vuelta es muy interesante.

Salida con el mismo calor, algo de aire que iría en aumento y un pelotón, que dijeron, de unas 160 unidades contando todas las categorías. Parece mentira que con tanta gente se acabe tan rápido en las últimas posiciones... eso sí, volver a cabeza cuesta siempre lo mismo, una vida.

Creo que es en la tercera vuelta que me consigo asomar delante y juego un rato al pinto pinto gorgorito... La suerte no acompaña y en una se paran y en la otra aunque cazamos a un grupo, que ya estaba escapado, al poco también se neutraliza. Esos dos esfuerzos los pago a lo grande, pasando varias vueltas en cola y no sabiendo muy bien si yo iba mal o es que se iba muy deprisa (al menos así me pueden sacar una foto casi solo). Parece que es un poco de todo.

Antes de la llegada de los Master 50, 60 y Feminas, que se quedaban en la sexta vuelta, trato de volver delante para evitar sustos pero me resulta muy difícil. Paso un par de bajadas de agobio, no dan los pedales para ir a más de 70 km/h y parece que no van a parar nunca, así no hay quien recupere algo. Pero entonces por fin parece que aflojamos, también se nota que somos menos unidades y me consigo poner en las primeras posiciones de nuevo. Toca echar los dados... bueno, esta vez no realmente. Veo despegar un par de aviones por la izquierda y ni me lo pienso, el tercer avión también despega pero lo veo más accesible y además veo a la gente va muy nerviosa, pienso que ahora o nunca.

Calentón sobre calentón. No llego. Me atrapan varios, me trato de colar y algunos cazan, otros no terminamos de cerrar el hueco. Hemos roto el pelotón pero la cabeza está lejos. Recordando el apretón del año pasado en la última vuelta trato de hacer lo contrario y me guardo un punto. Diría que con mejor resultado o mejores piernas llego al sprint de mi grupo. Nada más acabar tengo la misma sensación que ahora viendo los datos. Se me ha pasado volando. Muy rápido.

Al llegar hay cerveza, charletas y hasta selfies jejeje. Me quedo a ver la entrega de premios pero ya pensando en la piscina y ni saco fotos ni veo clasificación.

Para ir terminando me gustaría felicitar a la organización, un año más, por su buen hacer y por seguir apostando por una carrera de nivel y con todas las categorías.

Por último, como siempre, los datos: Clasificación, Strava 2017 y Strava 2018. Esta vez os dejo también una comparativa en imagen (podéis ampliar para ver mejor y de los datos de potencia nada, porque el año pasado eran los del propio Strava y este año son de un estimador). Mi vuelta más rápida fue un minuto más baja este año y pese a ser una más se rodó la mayoría por debajo de 15 minutos, cosa, que al menos yo no pude hacer en ninguna vuelta el año pasado. Que cosas oye. A ver si se puede repetir más años para seguir con la comparativa.
^_^

7 de agosto de 2018

CRÓNICA LA PURITO ANDORRA 2018

Atraído por el desnivel y el tipo de marcha, tenía mirada de reojo la Purito, pero por mi trabajo de antes y por el de ahora pensaba que no podría ir nunca. Cosas del destino han hecho que pudiera ir aunque fuera en escapada exprés y apuntándome una semana antes (gracias a unas plazas abiertas a última hora). Es decir, que sin mucha preparación, con cierto "cague" y muchas ganas nos presentamos en la salida. Temperatura perfecta, gran ambiente y buena organización de la salida pese a un pequeño retraso.

Para el que no lo sepa, la marcha no es competitiva, no hay tiempos oficiales, solo se cronometran dos puertos y transcurre con el tráfico abierto aunque con un gran despliegue de policías y voluntarios que priorizaban nuestro paso en los principales cruces. 

Es decir que la idea es disfrutar de tranqui, parar en todos los avituallamientos y apretar a fondo en uno de los cronometrados. Esa era la idea y en gran parte se cumplió.

Salgo remontando hasta casi el final del primer puerto, regulando pero con buenas sensaciones a pesar de las fuertes rampas el Beixalis. Carretera perfecta, bonitas curvas, algo de sombra, verde y buena cadencia. Disfrute total. Desde el principio y durante toda la marcha traté de abrirme y de zigzaguear lo más posible en las rampas duras, cuanto menos desgaste innecesario mejor para afrontar los últimos puertos (y creo que fue un acierto). Corono, chaleco y a disfrutar de la bajada. Supongo que cada uno disfruta de una forma, pero ya empecé a notar que la gente no solo se dejaba caer...

Segundo puerto, Ordino. Este es el puerto más normal respecto a pendiente, así que a ritmo desde el principio mirando pulso, cojo buena rueda, charleta y aunque un poco más forzado de lo que quería al final de puerto coronamos y llegamos al primer avituallamiento. Parada tranquila pero sin perder tiempo pensando acabar pronto para evitar algo de calor y no retrasar la vuelta a casa.

Bajada chula, pese a las alcantarillas. Seguimos sin tráfico prácticamente hasta bajar al valle y cruzar Andorra otra vez de vuelta hasta Sant Juliá. Sin duda lo peor de la marcha. Nos empezamos a juntar ciclistas pero dejo pasar un par de grupos por no "jugármela" entre los coches, me daba hasta vergüenza ajena verlos hacer pirulas delante de los propios policías que estaban ayudando. No pasa nada, hoy no es carrera. 

Por fin empiezo a subir la Rabassa, las piernas me recuerdan que van ya dos puertos pero al poco rato vuelve la sangre y la cosa marcha bien, me levanto un poco y... uhm. Va floja. La trasera. Sigo a ver. Confirmado. Busco sombra y a la tarea. No pasa nada, hoy no importa. Me tomo mi tiempo para arreglarla bien y asegurarme que no queda pincho. Me pasan tropeles de gente. Algunos se interesan. Uno de ellos el gran Hermida. Arranco. No me cebo pero a mi ritmo vuelvo a pasar a gente. De pronto alguien me pasa a mi... Purito. Bromeamos y me pregunta por Hermida, le digo que pasó hace poco (quizá le mentí algo...) Vamos a por él. Me sube el pulso, zona roja, al menos para hoy y para ese puerto pero no importa, hay que aguantar. Adelantamos a mucha gente, casi todos le saludaban, animaban o le daban recuerdos. Al final cazamos. Parece que no solo he sufrido yo... Empiezan las risas con los dos capos. Bajamos el ritmo, el puerto además suaviza. Voy super a gusto y encima entretenidísimo. Al coronar me centro en lo mío, pedir bomba de pie, comer y beber. Los capos tienen que hacerse fotos y atender a la gente así que no espero. Vamos a por la Gallina.

En la bajada charleta con un compi catalán pero que al final dejo ir para bajar más relajado. Empiezo a subir con otro compañero y al poco se une el chico de antes y vamos los tres hablando de otros grandes puertos y aventuras. Voy cómodo aunque sufriendo el calor. Decido no apretar este puerto, mejor guardo. Me quito los guantes para subir. Error. Hay una pequeña bajada y pierdo uno (digo yo que fue allí). Voy bien. Los dos compis no tanto. Pienso en irme pero en esto oigo voces... Hermida. Que alegría. Nos cogen y bromeo nuevamente con el "jefe de filas". Llevan mejor ritmo pero voy bien. No paramos de hablar. Joaquim nos cuenta la razón del nombre del puerto y cuando viene lo duro, lo que se asfaltó para la Vuelta a España. Hablamos de tiempos de aquel día, nos cruzamos con varios Movistar (más bromas). La parte dura por suerte tiene sombra y es muy bonita. Me sorprende como disfruta Purito de las vistas y nos traslada esa emoción por el entorno. Siempre dispuesto para dar ánimos a los que adelantamos. Incluso por vídeo... Chapó. Me alegro de haber pinchado y de no haber apretado desde abajo. Sin duda lo mejor de la marcha. Al coronar nos espera la batucada, las cámaras y todo el jaleo. Yo me dedico a comer, beber y a comprobar la bici. Al final también les pido una foto a los dos capos y les agradezco la compañía.

La bajada de la Gallina. Bestial. Preciosa. Paro a hacer una foto, chaleco, meadita... Sigo disfrutando. Sigo sin entenderlo pero algunos hasta bajan derrapando... Me aparto y sigo disfrutando. Toca volver a subir de Sant Juliá hacia Andorra la Vella hasta el inicio de la Comella. Tramo pestoso, repetido y con un calor sofocante. Me encuentro bien y pongo ritmo, cuanto antes pase esta zona mejor. 

Comienza el mini puerto de la jornada. Duro desde el principio. Trago de agua y chorrito a la cabeza. Pregunto a uno de los voluntarios que van de amarillo sobre lo que queda, ya voy pensando en exprimirme en el último puerto. Otro avituallamiento, sin prisa. Se corona y para abajo. Voy bastante solo en ese tramo y se me hace duro porque pienso en el puerto que no llega pero sigue subiendo y subiendo. Antes de empezar hay otro avituallamiento, pues paro, claro.

Ahora sí, empieza puerto. Gas. Voy a menos pulso que en el apretón con Purito pero el cansancio se nota. No conozco el puerto (no conocía ninguno realmente) y voy con algo de miedo, tengo que levantarme para cambiar de postura a menudo pero me anima ir adelantando gente, uno de ellos el colega de la Gallina. También saludo a uno con el culote de Calatayud y hablamos de la carrera de allí, mientras saco un gel y veo que quedan solo 4 kilómetros, ahora sí que a tope. Las piernas duelen de una manera pesada, dura. Pero funcionan, disfruto... hasta que oigo un pinchazo, otra vez la rueda trasera, esta vez rápido, en unos metros está sin aire. No me lo creo, maldigo, solo quedan 3 kilómetros... aguanto uno sin levantarme pero es inútil, me rindo. No puedo ni quitar la rueda entre el sudor de las manos y el cansancio. Por suerte baja una furgo que se ofrece a ayudarme. No me quita el disgusto pero desde aquí mi agradecimiento por el buen trato y la profesionalidad al chico de Motocard, cuando vuelva por Andorra no se me olvidará.

Arranco con todo pero ya da igual. Vuelvo a coger al compañero (Javi) y tiene mala cara, así que freno y trato de quitarle al menos el aire y animarle. Terminamos juntos. Nos hacemos fotos y nos separamos en la cola de los bocatas, yo no me espero. Se está poniendo feo. Así que sin comer me pongo a bajar mientras comienzan a caer gotas, goterones y al final una tormenta. Me da rabia porque me cruzo con Fugitive, con Rubén y Joaquín, con Jose Higinio... pero voy helado y no paro, me hubiera encantado subir un poco con ellos y charlar pero bueno. Tengo que parar varias veces porque me canso hasta de frenar. Veo varias caídas. Espero que se quedaran en lo menos.

Un día increíble. Con un final que me deja algo insatisfecho pero un gran reto superado y unos recuerdos inolvidables.

Como siempre dejo mis datos de Strava, que por cierto... no llegaron a los temidos 5000 de desnivel... Me temo que habrá que hacer otra burrada de estas para superarlo... ^_^