19 de abril de 2019

CRÓNICA IX MEMORIAL CARLOS CUBILLO RIVAS VACIAMADRID 2019

A 27 de abril del año pasado empezábamos la temporada con esta prueba y superábamos todas nuestras expectativas acabando en el grupo principal sin mucha pena ni gloria. Este año era la cuarta carrera Master más 2 pruebas de Mtb y sin embargo...

Con buena temperatura, sin aire importante y con tiempo de sobra para calentar nos presentamos en el sur de Madrid para otro calentón. Quizá demasiado confiado en la salida, sabiendo que las primeras vueltas el látigo de las rotondas será clave... pero no aprendo.

No sé cuantas vueltas llego a dar en el grupo principal. Trato de cerrar todos los huecos y remontar luego pero en la bajada vuelvo a perder lo ganado y al final no puedo cerrar el último (vamos, lo de siempre). Lo intento. Niego con la cabeza. Me quedo solo. Me alcanza un corredor que tira fuerte, le sigo y a sufrir. Sé que no vamos a ninguna parte, esto se ha acabado pero... Nos juntamos tres y pasamos relevo. Se va quedando más gente por delante y vemos también que hay gente por detrás. El circuito permite ver las distancias y los grupos. El pelotón sigue enfilado pero no perdemos demasiado. En la subida recortamos algo y acabo enlazando con otro pequeño grupo. Me ha costado un mundo y temo pagarlo pero resisto a rueda sin guardar nada.

Poco a poco voy recuperando el aliento pero me cuesta mucho aguantar. Vamos en fila de uno y no consigo pasar relevo. Solo al final puedo ayudar un poco aunque ello me cueste hacer el último del grupo en meta. Agonía multiplicada por 15 vueltas con el único objetivo posible ya... el de acabar, simplemente. Me quedo con el buen ambiente, las charlas, reencuentros y con el entreno que me llevo.

Como siempre dejo mis datos de Strava, la clasificación de la prueba y la de puntos de la Copa de Madrid.


10 de abril de 2019

CRÓNICA II GRAN PREMIO NAVALAFUENTE 2019

A pesar del frío y la amenaza de lluvia o nieve nos presentamos en Navalafuente, en la Sierra Norte... lo más parecido a correr en casa y encima con la ropa del Team Braojos. Como para faltar.

A lo largo de la prueba se impuso el sol pero de salida el cielo estaba gris y esta vez fui muy conservador con la ropa, supongo que el constipado tampoco ayudaba y salí de largo y con chaleco. Lo que nunca. A pesar de llegar pronto me lío a hablar con la gente y apenas caliento. Se nota que es la primera de la Challenge de Madrid, también hay mucho ambiente con la carrera Junior y además me encuentro con un viejo amigo del Mtb (agradable sorpresa), vamos que me pierdo y arranco más frío como el tiempo.

Nos avisan del mal estado de la carretera y que en la primera manga habían tenido caídas por ese motivo y la verdad es que la parte de la antigua Nacional I es una gymkana entre boquetes, badenes, grietas y rotondas. Sé que ahí tengo que estar delante pero me confío en la última parte y entro mal a las rotondas. El látigo es muy largo, se junta con el giro a derechas y el llano. Vamos en fila y la gente se abre, se corta... puf, que mal lo veo. Toca sufrir. Se meten dos coches de jueces. Demasiada prisa por sacarnos fuera. Esta vez no. Nada más contactar me quito el chaleco y me tomo un gel a ver si recupero algo. No me da tiempo y empieza la subida.

Sé que tiene descansos. Hay que regular. Nada, da igual. Seguimos a tope y cerrando huecos. Pasamos por meta estirados pero me voy encontrando mejor. El repecho de Cabanillas duele pero seguimos delante. Comienza la gymkana y esta vez aprieto los dientes y arranco por fuera. Me pongo en cabeza y a pasar los rotondas de lujo. En el llano nos van cogiendo y me voy dejando caer. Que diferencia.

Segunda subida. La verdad, no me acuerdo. Aguanto a rueda sufriendo para no perder comba. Se repite la jugada. Repecho de Cabanillas. Dolor. Se abre la carretera. Gymkana y a tirar delante. Vuelvo a bajar entre los 3 primeros. Hay algunos escarceos al llegar al llano cojo alguna rueda rápida pero el pelotón absorbe fácil. Comer y beber.

Tercera Subida. Mucho dolor. Hay un corte grande. Sigo la rueda de un compañero de Ciclos Corredor y le termino pasando para cerrar el hueco. Puff. Cerramos antes de meta y hasta nos felicitamos por la ayuda mutua (gracias nuevamente socio). Aunque por detrás también acaban cogiendo algunos más tarde. Última vuelta. Maldito repecho de Cabanillas. Último gel. Última arrancada para entrar delante en las rotondas, esta vez hay más pelea. Nos marchamos varios pero al salir de la última rotonda pierdo unos metros, empujoncito del maestro Pispajo y solucionado. La gente salta, trato de estar ahí pero no se corta. Tanto el AC como el Salchi controlan y se ponen a tirar.

Me mantengo en cabeza. Sé que no tengo opciones en la última subida pero al menos voy a intentar llegar con algo de tiempo y quizá alguien me acompañe y podamos tirar juntos hasta que nos pasen por encima... Así que salto por la izquierda, me voy solo unos metros... puffffff, que va. De risa para los del Salchi que no tienen piedad de un globerete... La última subida. Me miro en los bolsillos y no hay ni un céntimo... Ya no hay fuerzas para cerrar los huecos a tiempo. Se hacen muchos cortes y voy remando hasta meta, aquí si hay puntos así que empujo hasta el final. 

Cool down y algo de charla antes de irme. Me voy con la sensación de que hoy sí que he tenido que exprimirme al máximo para acabar pero pese a todo contento con haber salvado la primera vuelta y aprendido mucho. Como siempre os dejo la clasificación, la crónica oficial y mis datos de Strava.

1 de abril de 2019

CRÓNICA XII OPEN POPULAR DE CICLISMO EN RUTA ZARATÁN MONTES TOROZOS 2019

A ver quién encuentra a Wally...
A por la segunda del curso. Estamos cerca, un circuito conocido del 2016 y con un tiempo estupendo para ser finales de marzo. Algo más de viento del que me gusta pero que no fue decisivo y quizá si favorecedor para mantener el grupo unido.

Pese a no estar lejos llegamos más bien tarde y no pienso mucho en la ropa, de corto y ya. Uhm, quizá unos manguitos al menos... Demasiado tarde. Menos mal que la salida es hacia arriba y neutralizada. Hace fresco pero con el paso de los kilómetros y la subida del pulso no echo en falta más ropa. La primera parte de bajada nos escondemos al final del grupo, se va como en brazos, pero antes de que empiece el jaleo de la meta volante y la primera subida, decido tirar al frente aprovechando que la carretera es amplia y aparecen oportunidades. Pensando que estaba más cerca de la meta volante salto por la derecha, cojo unos metros pero sin darlo todo. Hay un grupo por delante, la idea es llegar pero solo lo dudo. Se me unen dos más. Sufro para coger rueda. Hacemos camino. Insuficiente. Ni alcanzamos ni hay parón detrás. Me suelto y salgo en el vídeo de Jandro. Gracias.


Hay que intentarlo aunque se paguen las consecuencias... Gel en la boca y a rueda. La primera subida me pilla de los últimos, recuerdo el paso del pueblo al entrar y haber pasado por eso mismo hace unos años. Por suerte cierro los huecos y aguanto en el grupo principal. Por desgracia por delante se marchan los buenos. Se repiten las subidas y los paramos con algún descenso y curveo. En una de las subidas me veo mejor y lucho con otros 3 por hacer corte y marchar a por los fugados. Puf, que va. A rueda otra vez.

La cosa se "relaja" pasamos varias subidas más sin problemas y pese a los látigos del páramo o de los pasos de pueblos no hay muchos problemas en el pelotón. Quizá ese fuera el principal problema. Solo nos queda una subida y tenemos por delante una inmensa recta de las que no se ven acabar. El pelotón se abre a todo lo ancho. Ruedo en cola comentando, precisamente, que se va demasiado tranquilo. Da de cara. Suena como un petardo seco en el centro del grupo y no da tiempo a pensar. La gente va cayendo delante nuestra y como naipes hacia los lados. Por suerte libro por la derecha y ni doy ni recibo. Otra librada a la cuenta.

Hay mucho descontrol. Trato de no mirar atrás y coger a los pocos que se han librado por delante. Todo el mundo se gira. Nadie tira. Nadie trata de saltar. Se comenta, se lamenta y se intenta no volver a tropezar pero hay nervios y algún susto. Se baja mucho el ritmo y decido pasar a tirar. Parece más seguro y así entrenamos otro rato más. Aun así me llevo un golpe en el manillar cuando estoy dando mi relevo... Suficiente. Llegamos a Zaratán y sin esprintar pasamos el arco.

Recogemos licencia, saludamos a alguno que nos quedaba por ver y comemos una estupenda hamburguesa. Que mal nos están acostumbrando en estas tierras... Buena organización con muchas motos de enlace, ambiente y todo bien montado en meta. Además con mucha paciencia para adelantar a los corredores, muchos no deben saber que tenemos que dejar pasar, que no lo hacen por fastidiar si no por nosotros, tanto para ponerse en los cruces como para que los jueces estén en las metas volantes o los pasos de montaña por ejemplo.

Nos volvemos contentos y con ganas de más aunque algo asustados por la montonera la verdad. Desde aquí mucho ánimo a todos los implicados y si queréis conocer que pasó por delante y los ganadores os dejo la crónica de Ciclismo Master. Por último y como siempre os dejo la clasificación y mis datos de Strava.

Ah, que casi siempre se me olvida, gracias por la fotos!!! En este caso a Santi Miñarro y a Ciclismo Gonzalez.

28 de marzo de 2019

CRÓNICA XXXVI TROFEO DE CICLISMO MASTER VILLA DE FROMISTA 2019

En marzo, de corto y sin casi viento empezamos la temporada... ¿Quién nos lo iba a decir?

Pues sí, empezamos con la clásica de Fromista, a la que nunca había podido ir antes pero que si puedo repetiré, sobre todo por la buena organización y el entusiasmo puesto el Club Triatlón Frómista. Con bolsa del corredor, comida para picar en la entrega de premios y sorteo de productos de la tierra, algo que no se acostumbra en las carreras y que se debería copiar sin duda.

Paliamos los nervios haciéndonos un selfie con el que a la postre será el vencedor del día. Salgo con nervios y dudas. Primera carrera, no conozco el recorrido y encima bastante llana... A por ello.

Salimos tanteando y a cola. Gran pelotón. Compactos. Sustos. Giros de 90 grados. La carretera se estrecha. Se estira. Se sufre. Se reagrupa. Volvemos a empezar. Un par de veces consigo pasar por delante a que me de el aire y evitar el látigo. Poco más.

Las subidas, primero el repecho de Támara y luego el mítico Magú, no son muy duras pero llego agobiado, sobre todo en la segunda vuelta. Cuando coronamos, el páramo nos saluda, amble, sin mucho viento. Se abren pequeños huecos, se cierran y como siempre trato de adelantar posiciones antes de la bajada, que casi es peor.

Antes del primer paso por meta (se dan dos vueltas al mismo recorrido) rodamos por una larga recta con carretera amplia. Me asomo por la cabeza y veo una fuga con algún compañero. Mejor, así ni lo intento jejeje. La fuga es neutralizada y me entero que un compañero se ha llevado el primer paso de montaña, primera alegría.

Pasa la primera hora y se empieza a notar, al contrario que los geles que ya casi no... Otra curva de 90, veo a un despistado, derrapa, hace el afilador y al suelo. Por desgracia el compañero que se había llevado la montaña no lo ve. Sale, como se suele decir, de orejas. Otro compi de Segovia encima suyo. Regateo por la izquierda y sigo. Que golpe. Que rabia.

La última subida se hace realmente dura, cuesta más entrar y casi no hay descanso en la bajada pero ya está. Ahora podemos coger aire y gastarlo todo en la última recta o mejor, podemos ver desde la cola del grupo como gana un compañero en solitario y disfrutar. Enorme.

Para empezar no ha estado mal. Hemos acabado, librado y hemos celebrado la victoria... ^_^

Como siempre aquí dejo la clasificación y los datos de Strava.




21 de marzo de 2019

DE PUERTOS: VUELTA AL PARQUE NATURAL DEL MONTSANT Y SIURANA

Aprovechando la oportunidad de una escapada por la zona vuelvo a disfrutar por las carreteras de Tarragona, en esta ocasión dejando a un lado la Mussara voy a descubrir el entorno del Montsant y el Priorat, por donde también pasa la famosa marcha cicloturista con el mismo nombre.

El día luce de color de primavera. Sol y viento. Esperamos que no cambie mucho la dirección del aire y salimos de cara esperando sus favores a la vuelta. De salida empezamos con el puerto de la Albarca para paliar el fresquito mañanero. Unos 5 kilómetros al 5% de media pero con un par de kilómetros al 9%. Arriba no paro, hago foto, me abrigo y a disfrutar bajando. Siguiendo lo que será la tónica general de la ruta: el firme es bueno, sin mucho arcén pero carreteras tranquilas y todo curvas. Lo que nos gusta, vamos.

La siguiente subida parece que la llaman las Crestes de la Llena y en poco más de 3 kilómetros ganamos otros 200 metros de ascenso. Llegamos a los 800 metros de altitud y, aunque con múltiples repechos, nos esperan casi 30 kilómetros favorables. aunque los primeros también los más fríos de la ruta, la verdad.

Pasamos varios pueblos con ambiente campero y escalador disfrutando de la velocidad aunque pensando que todo lo que baja... ya sabéis. También vamos notando el giro de rumbo y el descenso de altura. Menos mal que salimos de corto. Entramos en el Priorat. El paisaje de las viñas (sin sombra) y el calor se empiezan a pagar. El tramo antes de Vilella Baja me encanta y el pueblo también tiene unas vistas muy chulas. Dejo el cruce hacia la otra Vilella, dejando también la ruta de la marcha cicloturista, para hacer algunos kilómetros y desnivel más. En el siguiente pueblo decido entrar a por agua, vamos, no me queda ni gota, y me meto en una emboscada tremenda. Menuda rampa empedrada para llegar a la plaza y al bendito agua. No se me olvidará Torroja del Priorat.

Hace rato que la cosa ha cambiado y ahora todo es más para arriba que para abajo (mucho más), subidas cortas y falsos llanos que no dejan de acumular desnivel. A destacar la del Coll de la Porrera con una buena aproximación y casi 4 kilómetros de duras rampas (y más calor).

La cosa no cambia hasta que llegamos de vuelta a Cornudella de Montsant donde nos espera la subida del día. Es la única que conocíamos y hay ganas de retorcerse en unas buenas rampas para hacer más hambre...

La subida tiene un par de bajadas y algunos descansos pero mezcladas con rampas por encima del 10% y un par de kilómetros que se hacen muy duros. Las vistas las dejamos para la bajada que bien lo merece esta guinda final.


Cumplimos con los 100 kilómetros y los 2 mil de desnivel positivo pero sin tener esa sensación de excesiva dureza gracias al disfrute de las carreteras y el paisaje. A tener en cuenta el viento para hacerla en un sentido u en otro y a ser posible entre semana para evitar el tráfico de motos y coches.

Con ganas de volver y repetir añadiendo la subida a la Mussara de la que tengo muy buenos recuerdos os dejo, como siempre, los datos de la ruta en el Strava (hoy no hay clasificación jejeje)